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Chapeau por Valverde

por biker | 3 Mayo 2007

Alejandro Valverde celebra una victoria Al bueno de Alejandro Valverde le ha llovido alguna que otra crítica durante la última semana por sus dos segundos y un sexto puesto en las clásicas de primavera belgas. “Valverde vuelve a decepcionar en Lieja”, rezaba el otro día el titular de una web especializada, por ejemplo. Que injusticia… Os dire lo que pasa: los aficionados y, sobre todo, los medios de comunicación nos hemos acostumbrado mal con este magnífico corredor. En el mundo de las dos ruedas, lograr una victoria cuesta sangre, sudor y lágrimas, que diría Churchill. Y no hace muchos años, hasta que corredores como José Antonio Flecha, Oscar Freire, Igor Astarloa o el propio Valverde comenzaron a demostrar que había vida tras el único gran clasicómano que había dado hasta la fecha este país (Juan Fernández), los españoles volvíamos siempre con el rabo entre las piernas de Flandes, como tercio desarbolado por los mosquetes alemanes, holandeses e italianos…

Pues yo creo que Valverde se salió, tanto en la Flecha Valona como en la Lieja-Bastogne-Lieja (ambas pruebas las ganó el año pasado) y la Amstel Gold Race. En las tres carreras, al ciclista murciano le birlaron la victoria en los últimos kilómetros. Y no me pareció extraño, pues todos le vigilaban y sabían que él era el más fuerte. Con estos marcajes, el factor sorpresa, clave para las clásicas de primavera, desaparece y todos salían a la rueda del murciano, sin dar ninguno un solo relevo. Demasiada carga para un Valverde que es grande, pero no es Dios ni mucho menos un estúpido.

De ahí a decir que “decepcionó”, me parece una auténtica injusticia. El corredor del Caisse d’Epargne sigue siendo un crack, pero ahora es tan conocido (y temido) que deberá tirar de táctica para ganar carreras como las clásicas, siempre tan disputadas y con tan buenos espadas en cabeza del pelotón.

Por lo demás, las tres pruebas belgas nos depararon un espectáculo del bueno. Emoción, ataques, cotas pequeñas pero sangrantes… El ciclismo de un día es todo un espectáculo en los Países Bajos. Además, en la Lieja-Bastogne-Lieja pudimos contemplar un paisaje increíble, con el bosque de las Ardenas omnipresente, el escenario donde los nazis y los americanos se estuvieron dando estopa de lo lindo durante la Segunda Guerra Mundial. Y ahora Valverde sueña con tomar Paris en julio, como ya hicieran los aliados en aquel verano de 1944, con los tanques ‘Guernica’ y ‘Belchite’ a la cabeza. Pero eso ya será otra historia…

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