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Huérfanos de Samuel
por biker | 15 Mayo 2007
Los directores técnicos del Euskaltel Euskadi nos han privado del gran Samuel Sánchez para este Giro y también para el próximo Tour. Es una verdadera lástima, pero el ciclista asturiano se limitará a participar en la Euskal Bizikleta y en alguna carrera nacional más, de cara a lograr sus dos grandes objetivos: Vuelta a España y Mundial. Así que no podremos ver a Sánchez poniendo al pelotón en fila de a uno y en aprietos en las carreteras italianas y francesas.
La verdad es una decisión de la dirección del equipo vasco. Sólo les compete a ellos, pero creo que Samuel tiene calidad para aspirar a más esta temporada. El asturiano le podría haber deparado históricas jornadas de gloria a la escuadra de Euskadi, sobre todo en las etapas pirenáicas del Tour, allí donde la marea naranja calienta el asfalto con sus gritos enfervorizados y una legión de fieles da alas a los ciclistas con sus ikurriñas ondeando al viento.
Me da pena no poder verle arrancar en las duras rampas del Monte Zoncolan o en el Tourmalet o, incluso, en la cercana cronoescalada del Santuario de Oropa de este Giro, donde sería un ciclista a tener muy en cuenta. Y que decir de su habilidad en carrera, de esa visión estratégica que le caracteriza.
Porque para mí Samuel es de lo mejor que hay en el pelotón español. Tengo dos imágenes grabadas en mi memoria. Una de ellas me traslada a los últimos kilómetros del último Mundial, en el que el ciclista del Euskaltel le puso en bandeja la medalla a Alejandro Valverde, desgastándose hasta morir en la meta a favor de su líder.
La otra me retrotrae a la etapa de Cuenca de la Vuelta a España del año pasado. Ese día, Samuel sí pudo alzar los brazos en la línea de llegada. Y lo hizo gracias a su prodigioso dominio de la bicicleta. Nunca le he visto a ningún ciclista tomar las curvas como lo hace el bravo asturiano. Las negocia de una manera asombrosa, meciendo con elegancia su montura, de lado a lado, y colándose siempre por la rendija de la trazada perfecta y, a veces, por el dibujo caprichoso de una estela imposible de seguir para el resto de los mortales.
Es un lujo contemplarle en los descensos, sobre todo cuando cabalga acompañado. Sus adelantamientos son como los de las motos. En el Mundial me pareció estar viendo al mismísimo Valentino Rossi, cuando se colaba por los huecos que dejaban sus rivales, casi siempre por el interior.
Por todo ello me parece un desperdicio que Samuel no corra este Giro y el próximo Tour. Nos conformaremos con verle en la Vuelta y nos consolaremos pensando que en el destino del asturiano está escrito con letras de oro sus futuras gestas en la ronda gala. Eso, si los directores del Euskaltel Euskadi le dejan.
Categorías: Carretera |


15 Mayo 2007 a las 1:10 pm
amén hermano!!