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Memorias de New York II

por biker | 6 Julio 2007

Bicitaxi en Times Square (Nueva York) www.universociclista.com

Los veíamos por todas partes en Manhattan: Times Square, Central Park, Quinta Avenida o, incluso, por los alrededores de Wall Street… Los bicitaxis proliferan en Nueva York a un ritmo vertiginoso, afortunadamente. Se trata de un medio de locomoción ecológico y silencioso. Existen aproximadamente unos 300 en el centro de la Gran Manzana y es un negocio en alza, aunque las autoridades quieren ahora regular este servicio, porque, según me enteré, no tienen licencia ni ningún tipo de normativa. Es decir, los bravos ciclo-taxistas son en realidad piratas del asfalto. Que vivan los modernos filibusteros y los corsarios que evitan la emisión de CO2.

Según pudimos comprobar, convertirse en el dueño de un bici-taxi es muy sencillo. Basta con hacerse con un vehículo como el de la fotografía, básicamente se tratan de triciclos pesados, que puedan transportar a dos adultos, aunque también vimos a algunos esforzados pedalistas sufriendo para transportar a una oronda familia alemana con dos hijos rollizos incluidos. Todo un espectáculo. Suerte que en Manhattan no hay cuestas. Una vez conseguido el artilugio, ya sólo queda entrenar para mover el enorme plato que llevan y memorizar las calles (bastante fácil en Nueva York) y los puntos turísticos.

Después, el ciclo-taxista debe saber ‘cazar’ a los clientes. El servicio, en muchos casos, es más caro que el de un taxi tradicional, aunque la vista y la experiencia es muchísimo mejor. Además, la mayoría de los pedalistas son muy enrrollados y agasajan al cliente con todo tipo de atenciones: explicaciones sobre la ciudad en todos los idiomas conocidos, servicio de fotografía y vídeo e incluso te paran en algunos de los mejores puestos de perritos calientes de la ciudad.

La competencia es feroz y los ciclo-taxistas hacen sonar su timbre para atraer a los turistas, ése es el único ruido que generan. También acostumbran a arremolinarse a las salidas de los teatros de Broadway. Es un buen momento para captar usuarios, sólo que la policía suele presentarse con un coche patrulla y un megáfono a disolver el tumulto. Pero en la ciudad de la tolerancia, al final, todo está permitido. Así que muchos viajeros montan en los carromatos bajo la mirada comprensiva de los agentes.

Los domingos se les pueden ver por Central Park, aunque ahí sufren un poquito en algunos de los repechos que hay en el pulmón verde de Nueva York. Nosotros ciclamos en paralelo a uno de ellos durante un rato, en este paraje. Fue divertido. Les comentaba a los clientes que se gana bastante dinero, pero que hay que pedalear diez horas al día, seis días a la semana, más de 300 jornadas al año.

Un consejo: trata de negociar el precio final, regatea y échale morro. Ellos no te montarán si ven que pierdes dinero. Dales charla, ellos están deseando hablar.

Algunas fotografías de bicitaxis y de Nueva York en bicicleta aquí.

Categorías: Curiosidades |

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