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Mi singletrack favorito
por biker | 30 Agosto 2007
Todos tenemos un lugar favorito al que nos encanta regresar para practicar nuestra gran afición. Un paraíso que, en la mayoría de las ocasiones, es completamente desconocido para la práctica totalidad de los ciclistas. Y es que, en estos casos, el secreto está directamente relacionado con nuestro amor por ese paraje anhelado. Yo os voy a desvelar cuál es ese ‘spot’, como dicen los surfistas, que me vuelve loco y alegra mis piernas y mi corazón.
Probablemente no será el más bello por el que haya ciclado, pero mi sendero predilecto, mi ojito derecho de los ‘single-tracks’, está, sin lugar a dudas, en el norte de Burgos. Regresar a él es todo un placer. La ruta comienza el pequeño pueblo de Hornillalastra (no muy lejos de Villarcayo y cerca de Bedón y Hornillayuso). Si salimos del pueblo por la carretera comarcal veremos un desvío por una pista y un puente a mano izquierda.
Lo tomamos y, a unos 200 metros, aparece otro camino a la derecha, que se adentra en un tremendo encinar. A partir de aquí comienza la diversión: subidas duras, bajadas arriesgadas, zonas técnicas, vistas increíbles… Pronto, el sendero se estrecha y tanto se estrecha que las ramas de las encinas te pueden golpear el casco y la cara si no agachas la cabeza.
Esta primera parte del ‘single-track’ discurre por una pendiente suave, muy llevadera, y se extiende a lo largo de un kilómetro y medio, aproximadamente. La senda desemboca en otro camino más ancho, señalizado como coto de caza. Es hora de girar noventa grados y subir monte a través. Unos 50 metros más arriba se abre otro sendero, que viene desde el pueblo de Cornejo.
Cuando lo alcanzamos hay que girar a la derecha, cogiendo la dirección opuesta a la que llevábamos hasta ahora. Aquí comienza lo duro y técnico. Es un buen momento para disfrutar de esas subidas que ponen a prueba tu resistencia. El pulso se dispara, vamos ya con todo el desarrollo puesto. Sufrimos para superar algunos escalones entre un mar de encinas y sudamos por los brazos, sinónimo de que la velocidad es baja y el esfuerzo, grande.
De pronto, el sendero se divide. Tomamos el camino de la derecha. Comienza un pequeño llano, un descanso… De pronto, el bosque se abre y nos deja ver una vaguada con un cuerno de piedra que sobresale desafiante al fondo. El sendero desaparece, hay que subir a pelo, por medio del muro de roca.

Es lo que yo llamo la ‘cuesta de la muerte’. Llegas a su base ya tocado, con el corazón revolucionado, mientras varios buitres te sobrevuelan amenazadoramente y el sol calienta con fuerza tu sesera. Te retuerces sobre la bicicleta, echas el culo lo más adelante posible y aprietas los dientes. La única forma de ascender es seguir una pequeña veta de piedra lisa, aferrarte a la roca, si te sales, tendrás que echar el pie a tierra, fracasando en el intento.
La rampa tiene unos 150 metros. Es bestial, pero ciclable. Eso sí, hay que estar medianamente en forma. Yo ya he visto sucumbir en ella a los tres amigos a los que les he desvelado mi ruta secreta.
Después de la ‘cuesta de la muerte’, la pendiente se modera. En total son unos 2,5 kilómetros de subida. Una vez que coronamos, un paisaje impresionante sobre el desfiladero de la Hoz premia nuestro esfuerzo. Es una vista increíble, con precipicio incluido. Tras un breve descanso, enfilamos el descenso a Hornillalatorre. La primera parte es empedrada y peligrosa -parece una calzada antigua-. A la derecha vemos pequeño abismo.
Y la transición entre este primer tramo y el segundo -de sendero entre árboles-, es casi un suicidio, ya que existe un paso muy estrecho, casi suspendido en el vacío. Por eso recomiendo bajarse unos instantes antes de llegar al mismo.
Tras un kilómetro y medio de bajada, mi sendero favorito termina.
Aquí os dejo una minigalería
Categorías: Noticias, Aventura |


9 Enero 2008 a las 5:51 pm
Me ha gustado mucho tu relato.
Da la casualidad de que veraneo en un pueblo cerca de esta zona (Mozares, a 4km de Villarcayo) y estamos pensando organizar una marcha alpina en julio, y curiosamente tenemos intencion de pasar por ahi.
La cosa es que hace un par de semanas estuvimos trazando la posible ruta. En principio la idea era subir desde Hornillalastra a Hornillalatorre por la carrtera, ya que no sabiamos de ningun camino k llevara hasta alli. Preguntamos en el pueblo y una señora nos dijo que habia un camino que lleva al mirador(seguro que es el tuyo). El problema es que no lo encontramos.
Nuestra idea es: viniendo desde Bedón, llegar a Hornillalatorre por la pista, subir al mirador y bajar hasta Cornejo por el GR que hay. Lo bonito seria poder subir al mirador sin tener que pisar carretera y sin cruzarnos con el sendero que tenemos idea de coger para bajar a Cornejo.
¿Tienes alguna idea? Lo agradecería.
Si quieres puedes contestarme a: alxwwallace(ARROBA)hotmail.com
Un saludo y espero que nos veamos por esos parajes dandole a la bici!!!
4 Mayo 2008 a las 8:28 pm
Me alegra que te guste esa zona, yo soy de Hornillayuso (bueno, mi madre jeje)y la verdad que hay unos parajes preciosos, hay multitud de posibilidades para hacer rutas en bici por senderos y caminos, la cosa es conocerlos claro, supongo que conocerás la ermita de S. Bernabé, si no es así, te aconsejo que te organices una ruta en bici para ir a verla, es preciosa,ah! y por supuesto tienes que subir al parapeto, jeje!eso está en mi pueblo y arriba ahí una fortificación de la guerra civil (no es gran cosa, pero para nosotros es como nuestro castillito), en fin, que si quieres conocer más lugares de aquella zona no dudes en preguntar,
un saludo
5 Mayo 2008 a las 9:40 am
Claro que conozco San Bernabé. Me encanta llegar a la ermita desde el sendero de Cueva. Lo que no conozco es el Parapeto. Me puedes decir en qué zona está y cómo puedo llegar hasta allí. Un saludo y gracias Lara